19 de mayo de 2008

Oxidación

Las tijeras sumergidas en agua
las navajas entre los cabellos
marcan el momento de disolverse
y replegarse otra vez
entre estos huesos reblandecidos
para poder temblar en paz

4 comentarios:

Demon/Cleaner dijo...

Me parece que tiene el toque de violencia que lo vuelve no-light, cosa que significaba una falencia en el naturalismo urbano del anterior.
Me parece logrado.
Sutil y violento, como las cosas que me gustan, justamente.

Javier Martínez Ramacciotti dijo...

Disiento con Sergio. En marcar como falencia un naturalismo urbano, en la supuesta carencia de violencia. Violencia sutil, este poema; violencia apagada, replegada, no-dicha, y por eso más violencia, el anterior. El otro, por la pasividad receptiva de una violencia no declarada, el otro es mejor. Quizá sólo tenga que ver- como deja entrever sergio- con "las cosas que me gustan".

Demon/Cleaner dijo...

Sí.
Vos porque sos puto.
Así cualquiera...

GradoCero dijo...

jajajaja que hijo de buda!


Me gusta este poema , pero más el anterior. Y lo que dice Javi de la violencia sutil, no dicha es algo que también me pareció al leer el otro. Es menos intensa la violencia del anterior pero no por ello menos presente, está expandida desde lo que dice y como se lo dice...

Saludos